A principios de 2026, múltiples supermercados cambiaron sus plataformas de e-commerce al mismo tiempo, forzando la migración urgente de todos los scripts de scraping. Los scripts funcionan como un instalable Windows que guarda resultados localmente, y dejar de scrapear significaba perder datos críticos para el negocio.
El equipo era part-time y el tiempo disponible era mínimo. El desafío no era técnico en sí mismo: era hacerlo rápido.