El microservicio de integraciones de Tufud era un servidor Spring Boot encargado de conectarse con ERPs de terceros. El problema: ninguna observabilidad, sin estrategias de resiliencia y un stack sobredimensionado para el alcance real del proyecto. Cada error era un misterio, cada pico de tráfico bloqueaba el sistema, y los costos de infraestructura no tenían sentido para lo que se necesitaba.
El equipo técnico trabajaba part-time y sin expertise en Spring Boot, justo cuando varios clientes estaban por migrar a nuevos ERPs. Era urgente tener una base sólida antes de que eso ocurriera.